Se mira y no se toca

La copa en manos de Victorio Pozzo
Durante el transcurso de la guerra la copa quedó en poder de Il dottore Ottorio Barassi, un alto directivo del fútbol italiano, quien tejió mil historias en base al escondite que tuvo el trofeo durante ese lapso de tiempo, debajo de su cama, en una caja de zapatos, etc. aunque un verdadero maestro del periodismo internacional, Diego Lucero, decía al respecto: “La copa la tenía depositada en un banco, en una caja de seguridad en Roma, que es un lugar donde nunca llegan las guerras, pero para darse dique y hacerse el héroe inventó varias fantasías; que la tenía escondida en adentro de un cajón de vino marca Barbera, que la tenía guardada en una lata de funghi secchi, que la había metido dentro de un queso provolone y otras imaginaciones por el estilo que lo hizo, según declaró, “para salvarla de lo comunista”“.

{youtube}xTJcfzPNzy4|560|420{/youtube}

Deja un comentario