La curiosa historia de dos dópings

Maradona sin consuelo despues de perder la final
A Diego Maradona se le descubrieron sustancias derivadas de la Cocaína en su orina en abril de 1991 jugando para el Nápoli, su último partido jugado para el conjunto celeste del sur de Italia lo disputó el 24 de Marzo del ´91 y lo suspendieron por quince meses.

Mientras que a Claudio Caniggia le encontraron restos de Crack, exactamente dos años después. Sobre el doping de “el pájaro”, Diego decía en su momento: “… es una factura que le pasaron los italianos por el gol que les hizo en el último mundial …”

Ambas drogas son de consumo social en absoluto sirven para mejorar el rendimiento durante un partido de fútbol, sino todo lo contrario, incluso la cocaína no era considerada doping hasta que la F.I.F.A. intervino, tomó a Maradona como caso piloto y la cocaína quedó incluida entre los estimulantes prohibidos en la práctica del fútbol.

Más tarde Diego Armando Maradona recordaría: “… En el momento de reintegrarme al Nápoli, después de todo lo que vivimos con la selección argentina, eliminándolos en su casa, supe que nada iba a ser como entonces. Tenía esa sensación de que me querían embocar. Que por alguna u otra razón la vendetta iba a llegar. Y así fue, fue mi sentencia… Y en eso apareció el famoso doping, el famoso doping de Antonio Matarrese… Nosotros habíamos sacado a Italia del Mundial porque teníamos huevos y les hicimos perder a muchos un gran negocio, fortunas, porque la final a toda orquesta era Italia – Alemania… Fue una maniobra, si, lo juro. Porque yo tenía el problema con la droga, si, pero por eso mismo me hacía análisis. Y aparte de que la cocaína no sirve para jugar – no sirve porque te tira para atrás y no para adelante – me cuidaba, me hacía análisis propios… Y en aquel partido contra el Bari – fecha fatal: 17 de marzo de 1991 – estaba limpio, limpio. Hoy, gracias a Dios, hay una causa abierta, la justicia está analizando al laboratorio que realizó mi análisis y el de tantos otros, porque había muchas cosas mal hechas, empleados que declararon que los frascos estaban fraguados, un montón de barbaridades… Que se comprobara eso sería para mí un triunfo histórico. Nada, igual, me devolverá los años de fútbol que me hicieron perder… Nada …”.

No es nuestra intención liberar de culpa y cargo a éstos dos jugadores argentinos ni mucho menos, sabido es por todos que ambos tuvieron graves problemas con su adicción a los estupefacientes, lo que queremos destacar es que desde la finalización del mundial hasta septiembre de 1998, solamente fueron detectados cinco casos de doping de los cuales dos fueron los anteriormente citados.

Maradona y la medalla de plata
Desde que a mediados del ´98 el ex entrenador de la Roma de Italia, Zdenek Zeman declaró que el calcio italiano estaba enfermo por el exceso de fármacos en circulación, los periodistas de la península itálica hicieron las siguientes conjeturas: Fabrizio Bocca del diario “ La Repubblica ” escribió: “ ¿Quién sabe cuántos otros casos Maradona y Caniggia no fueron descubiertos adrede en éstos años de carrera desenfrenada al doping? ”.

También Darío Torromeo del “ Corriere dello Sport ” decía: “ Si usted fuera argentino, ¿no se preguntaría por qué, entre tantos millares de muestras de orina acumuladas en los últimos siete años, las únicas que dieron resultado positivo fueron las de Diego y Cani, junto con las de otros tres jugadores ?”.

Durante el período que va desde el ´91 al ´93 el presidente del organismo que nuclea a todos los deportes afiliados de Italia y que dependía del fraudulento laboratorio antidoping era Bruno Gattai y el titular de la Federcalcio (Federación Italiana de Fútbol), ambos personajes, junto con otros integrantes de la cúpula del calcio italiano, años mas tarde fueron arrastrados por el famoso caso Mani-Pulite, que detectaba todo caso de corrupción en Italia.

Una de las cosas mas curiosas que tubo el control antidoping de Maradona era que durante sus últimos días en el Nápoli, tenía un único protector, ya que su relación con el presidente del club italiano, Corrado Ferlaino, no era de lo mejor, ese hombre era Luciano Moggi, quien se desempeñaba como director deportivo del club y tenía firmes conexiones con el poder político del fútbol.

El domingo 17 de abril de 1991, luego de un triunfo por 2 a 1 frente al Bari en el estadio San Paolo, a Maradona le tocó el control antidoping. Horas después Luciano Moggi había renunciado al Nápoli.

Cinco días mas tarde en el Laboratorio Antidoping de Roma el análisis dio positivo, revelando metabolitos de cocaína, exactamente, cuarenta nanogramos de milímetros, trece días mas tarde la contraprueba confirmó el veredicto.

El 6 de abril la Comisión de Disciplina lo suspendería de la práctica activa del fútbol por quince meses.

En 1998 se descubrió como funcionaba el laboratorio: por un inexplicable acuerdo que se remonta a mediados de 1991, de cada cien probetas con orina recogidas después de los partidos, sólo diez eran destinadas a los test antidoping.

El primer análisis antidoping realizado a Diego Maradona dio positivo, al igual que la contraprueba, la diferencia es que en la contraprueba, se encontró un nivel de droga mucho mas alto que en la original.

El último análisis fue realizado en el laboratorio de “Acquacetosa” de Roma, el cual fue cerrado tras las investigaciones que el Comité Olímpico Italiano (C.O.N.I.), comenzó tras las denuncias de doping formuladas por el ex entrenador de la Roma, Zdenek Zeman, a mediados del ´98.

Los empleados de “Acquacetosa” no buscaban anabólicos en las muestras de orina solamente, sino que además realizaban análisis sobre estupefacientes secuestrados por la policía en operativos anti-drogas.

Justamente por ese motivo se debía el pico tan alto de cocaína en la contraprueba, que duró ocho horas, un tiempo mucho más excesivo que el de situaciones normales.

Los mismos ex empleados del famoso laboratorio, declararon que las máquinas empleadas no se encontraban limpias al momento de realizado el segundo análisis, ya que anteriormente las mismas habían sido empleadas para efectuar pericias sobre cocaína.

Incluso comentaron que antes de la contraprueba, para verificar el perfecto funcionamiento del “Gascromatógrafo” (máquina que analiza la orina), se realizó una prueba con orina limpia y también dio positivo.

El médico encargado de controlar lo sucedido aquel día, Angelo Fiori, escribió en sus informes: “ El examen gascromatográfico no demostró la presencia del producto metabólico de la cocaína, pero reveló pequeñas cantidades de cocaína, lo mismo que se observa en el control en blanco (refiriéndose al examen con orina limpia)”. Con respecto al transporte de las muestras de orina del estadio hasta el laboratorio, el mismo Fiori declaró: “… No era difícil abrir las cajas antes de que llegaran al examen …”.

Sobre ese mismo tema Diego Armando Maradona declaraba: “… Mi problema es que nunca negué el uso de la cocaína. Pero cuando iba a la cancha estaba limpio y tenía la certeza de que no podía dar positivo, porque ya antes de los partidos me hacía un análisis privado. Los controles los realizaban para no comprometer mi carrera y no acarrear perjuicios al club, así fuera el Barcelona, el Nápoli, Boca o la Selección Argentina. Mi fútbol siempre fue limpio, por lo que estoy atento a seguir las indagaciones de la magistratura italiana. Tal vez ahora tenga justicia después de siete años …”.

Los diarios italianos del 16 de octubre de 1998, titularon : “Máquinas truchas en el análisis que condenó a Diego ”, “ Il´ Mattino ”, mientras que “ Il´Giornale ” puso en su primera plana, “ Maradona no se drogó ”.

Curiosamente, teniendo un director técnico tan obsesivo como Carlos Salvador Bilardo, cuatro de los integrantes del seleccionado argentino en Italia sufrían una fuerte adicción a las drogas, más precisamente a la cocaína, ellos eran: Diego Armando Maradona, Claudio Paul Caniggia, Sergio Daniel Batista y Pedro Damián Monzón, el cual había reconocido que durante el lapso que duró el Mundial, se mantuvo sin consumir.

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