Rebelión contra Dilma: aliados frustraron votación para el Mundial de Fútbol

Los roces de partidos aliados con el gobierno de Dilma Rousseff hicieron fracasar el intento de votar la Ley General del Mundial de Fútbol de 2014 en la Cámara Baja.

Plena votacion de la ley
La votación del proyecto fue impedida por la salida masiva de diputados generada por un boicot iniciado por la oposición, pero que fue respaldado por legisladores oficialistas, incluso del principal socio del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), el centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

«El gobierno derrotó al gobierno«, festejó el líder del opositor partido Demócratas (DEM), ACM Neto, quien aseguró que el boicot proseguirá hasta que el gobierno defina una fecha para la votación de otro proyecto polémico, el del nuevo Código Forestal.

El relator del proyecto de la llamada «Ley 2014«, Vicente Cándido, expresó preocupación por el boicot, y exhortó a buscar una salida para el problema lo antes posible: «El tiempo urge, porque falta poco más de un año para la Copa Confederaciones«.

El fracaso del intento de votar hoy la «Ley 2014» frustró a los líderes oficialistas, que anoche habían logrado alcanzar un acuerdo en torno al punto más polémico del proyecto: la venta de cerveza en los estadios, que es prohibida en varios estados brasileños pero que es exigida por la FIFA para proteger los intereses de uno de sus patrocinadores, la cervecera Budweiser.

A raíz del acuerdo, se ha retirado del texto el párrafo que autoriza expresamente la venta de cerveza durante el Mundial y la Copa Confederaciones.

En lugar de ello, se suspendió la vigencia, durante estas citas, de la disposición del Estatuto del Aficionado que recomienda prohibir la comercialización de bebidas alcohólicas en los estados.

Según el ministro brasileño del Deporte, Aldo Rebelo, al remover los obstáculos de la ley federal a la venta de cerveza el gobierno cumple el compromiso asumido con la FIFA, pese a que no suspende la vigencia de las leyes que prohíben bebidas alcohólicas, vigentes en siete de los 12 estados que recibirán partidos del Mundial.

«Las garantías fueron ofrecidas por el gobierno brasileño, pero los gobernadores de los estados que van a ser sede también firmaron esas garantías. La interpretación del gobierno es la de que los compromisos están contemplados en el proyecto«, expresó.

Sin embargo, según Cándido, «las garantías dadas por el gobierno federal no fueron las mismas que dieron los estados«.

«Los compromisos firmados por los estados se refieren a construir estadios, centro de entrenamientos y hoteles«, afirmó el legislador del PT, quien consideró que el nuevo texto «no cumple el acuerdo con la FIFA«.

Cándido reconoció, sin embargo, que el cambio en el proyecto es necesario para conquistar el apoyo de legisladores que se oponían a la autorización expresa para la venta de bebidas alcohólicas, entre ellos los representantes en el Congreso de las religiones pentecostales, crecientemente populares en Brasil.

 

 

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